¡Wow, Mili! ¡¿Dos entradas en la misma semana?! ¡Estás que te sales! Antes de empezar, aviso que esta entrada contiene SPOILERS . Si no has visto la serie y planeas hacerlo, o la estás viendo y no has llegado al final, no continúes leyendo. Dicho eso, he terminado de ver la serie de «Thirteen Reasons Why», y —como dije en la reseña del libro— aquí estoy para hablar del show . Normalmente, no me gusta ver adaptaciones a TV de libros que he leído, ya que suelen decepcionarme más que las películas —Ahí está Shadowhunters como prueba—. Pensé que «Thirteen Reasons Why» sería la excepción, y casi lo fue. ¿El problema? El final. Los guionistas han sabido extender el libro lo suficiente para que la serie transcurra en trece episodios y siete cintas, aunque he de decir que me llegué a perder. Más de una vez dije «Pero ¿la cinta de X no era antes de la de Y?». Por tal razón, los hechos se me hacían confusos algunas veces. Antes de empezar a ver la serie, expresé en Twitte...
Una vista a mis pensamientos.